De la protección de las ballenas al monitoreo del mar
La protección de los cetáceos es solo una de las posibles aplicaciones de la plataforma. La idea en la que se basa WAILS es utilizar la misma infraestructura tecnológica para observar a lo largo del tiempo distintos elementos de los ecosistemas sumergidos.
La plataforma se ha diseñado como un sistema modular y puede emplearse, según las necesidades del proyecto, para el monitoreo de áreas marinas protegidas, puertos, infraestructuras offshore, obras submarinas e instalaciones de acuicultura. Entre los posibles escenarios figura también el control de los yacimientos arqueológicos sumergidos.
Los algoritmos pueden entrenarse para reconocer distintos elementos del medio acuático, desde los animales hasta las embarcaciones, los buceadores, las variaciones de los fondos y posibles anomalías en las infraestructuras.
Un aspecto central es la posibilidad de comparar a lo largo del tiempo las imágenes recogidas. Así, el monitoreo no se limita a la fotografía de un momento concreto, sino que puede ofrecer una representación de la evolución de un entorno mediante vídeos timelapse, modelos tridimensionales e informes periódicos.